EL DUENDE

Érase una vez un duende muy feliz pero no era tan feliz. Su problema era que no tenía ningún amigo. Así que se puso a hacerse una casa; pero, no cualquier tipo de casa, no; una casa especial. Pero no tan especial. Lo que tenía de especial era que estaba en un árbol pero hasta tenía un ascensor en un árbol.

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