EL ESTUCHE QUE NO PARABA DE HABLAR

Érase una vez un estuche que no para de hablar. Un día estaba jugando y no paraba de hablar, hasta que perdió y se puso triste y le sirvió como lección. Ya no hablaba ni en el cole y fue feliz y tan feliz que no podía parar de reír.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios